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Que escuchas o que sientes cuando alguien dice la famosa frase “Perdono pero no olvido”? yo entiendo que ni hay perdón ni hay olvido, porque detrás de esta frase se destila aun el resentimiento, la tristeza, la traición y mil emociones que se fueron guardando y que no se expresan porque se supone que se debe perdonar, o no?, se supone que debemos ser compasivos y amorosos , o no?.

La realidad dista mucho de esto, y hay que reconocer que las ofensas causadas por alguien que amas o al menos conoces no dejan de lastimarnos porque quizá toquen alguna herida que está a flor de piel y entonces el caos parece desestabilizarnos.

Hay que reconocer siempre el dolor mas no desde el victimismo, sino asumiendo que el sentimiento es nuestro y de nadie más, y por lo mismo nadie tiene el poder de lastimarnos si no lo permitimos, como dije, la ofensa se filtra en alguna herida del pasado y en verdad duele.

Validar el dolor debe conducirnos a iniciar un proceso de autoconocimiento, de sanación, de hablar de esto que paso con el fin de liberar las emociones contenidas, de lo contrario se convertirán en capas y capas de rencor y resentimiento, más para eso hay que estar dispuesto a hacerlo, ya que hay muchas personas que por no verse mal guardan emociones y más tarde se quejan de alguna enfermedad.

EL perdón tiene que ver con nosotros, con la necesidad de traer a nuestra vida Paz y libertad, el otro quizá necesita sentirse perdonado más tiene que ver con su necesidad de aceptación, es por eso que el perdón está en uno mismo, es quitar carga a nuestro caminar, es fluir con el aire puro que la vida nos regala, es pensar de una manera diferente.

Al seguir cargando la traición o el resentimiento estamos cediendo al otro nuestra vida, dedicándole nuestro pensamiento como si en verdad lo mereciera y con cualquier acción o palabra te vuelve a zarandear sintiéndonos lastimados una y otra vez sin pensar en que solo se necesita no reaccionar negativamente, para ponerle fin a la manipulación del otro, y esto sucede cuando la paz está en nuestro corazón.

Hay un caso en especial del que deseo comentar, y es el perdón de la infidelidad, para empezar esta tiene varios factores donde la persona involucrada tiene total injerencia, y para eso hay que hacer la pregunta principal:

En verdad amas a tu pareja? la respuesta tiene que ser evaluada en el sentimiento puro que te unió a la persona en conflicto, y cuantificada si el buen trato y la demostración de afecto estaban presentes o no, cabe mencionar que somos humanos y cometemos errores y si en verdad sientes sinceridad en las palabras y acciones de tu pareja, te puedes dar el permiso de una nueva oportunidad , recordando que para eso ya hay que sanar las emociones.

Si la persona es infiel crónico y además te maltrata, ignora y afecta tu estabilidad emocional, es el gran momento para decirle adiós y cerrar la puerta a esa relación, porque de seguro lo seguirá haciendo, así que en este punto no debes engañarte , al contrario es el momento de reconocer que no mereces ser tratada o tratado de esta manera por tu pareja ni por nadie, es momento de que te respetes tanto que impidas un nuevo abuso, aquí es común que no perciban el daño que se hace porque hay una fuerte dependencia que impide tomar decisiones salvadoras, que traerán libertad y solo en la libertad se podrá trabajar en el perdón.

Más si se sigue en una relación tóxica, de engaño tras engaño y traición tras traición, cegados por la dependencia y donde se afirma que perdonan de corazón porque siguen ahí, disculpen pero a eso le llamo yo masoquismo y falta de amor propio, ya que nadie en su sano juicio debe permitir que su vida se vea afectada de esta manera.

Hoy revisa que no has perdonado, observa tus emociones al recordar el hecho, piensa que tanto de lo que te dices es real y que tanto lo agrego tu mente para enraizar más la emoción, y después de cuestionar te darás cuenta que te será más fácil soltar tu interpretación y abrirte a la sanación y por ende al perdón,Bendiciones