Únete a mi comunidad

Recibe un boletín semanal con los mejores artículos

* campo requerido
/ ( mm / dd )

 

Cuando escuchamos la palabra merecer o YO merezco se crea un conflicto en muchas personas quienes juzgan que tiene un tinte de egocentrismo, sin embargo estar conscientes en la vida de toda la riqueza que nos rodea y la cual está diseñada para disfrutarla es todo un asunto.

Nosotros creamos la realidad en la que vivimos ya sea consciente o inconscientemente, y esto es debido a que los pensamientos le dan forma a nuestros días, de ahí que la actitud con la que amanecemos es el detonador de todo lo que podemos crear, y llámese creación a la capacidad de hacer realidad todo lo que deseamos.

Si tomamos en cuenta esta capacidad de crear entonces tenemos que tener la conciencia de que merecemos eso que queremos, por el simple hecho de que está disponible en el universo para nosotros, y en muchas ocasiones estamos condicionados desde niños al “NO” castrante que inconscientemente nos repiten nuestros padres con el objetivo de educar sin tomar en cuenta que este paraliza y disminuye el autoestima de los niños quienes no se sienten merecedores de aquello que desean.

 De esta manera el aprecio por quienes somos va minando y disminuyendo el autoestima que es la base de una relación sana con uno mismo y con todo lo que nos rodea, por lo tanto nuestra conciencia de merecimiento tiene que ver con nuestras creencias fundamentales y tiene su raíz en lo que creemos que somos no en lo que realmente somos.

La conciencia de merecimiento y la autoestima están estrechamente ligadas, cuando una persona tiene una autoestima en alto siente que se merece lo mejor que la vida tiene para ofrecer, así el sentir que se merece lo mejor y además poder disfrutarlo aumentan su autoestima, es por eso que el amarnos y respetarnos es la clave para establecer el valor que tenemos en la vida al cual todos tenemos acceso.

Por derecho divino desde que nacemos tenemos a nuestra disposición la Paz, el Amor, la salud, el bienestar y la prosperidad, la pregunta aquí es ¿Qué tan dispuesto estás para aceptar todos estos regalos que se traducen en Abundancia?, para lo que valdría la pena verlo con 3 filtros diferentes, uno relacionado con la verdad, otro con el amor y otro con la energía.

Cuando vemos estos regalos a través del filtro de la verdad estarás en contacto con quien en verdad eres, y eso se logra en el presente, en el aquí y el ahora, donde te darás cuenta que no existen límites para tu expansión y crecimiento y por lo tanto mereces todo lo que está disponible a tu alrededor, porque esto es una verdad de nacimiento.

Sabemos que el amor es la fuerza máxima del universo y es a través de él que todo se mantiene en unidad, no sólo los seres humanos que es lo que podemos ver, sino todas las fuerzas del universo actúan en unidad a través del amor, por lo tanto cuando permites que este amor que está en germen en cada uno de nosotros se exprese, estas aceptando que se manifieste en ti haciéndote merecedor de todo lo que puedas crear.

Ver estos regalos a través del filtro de la energía, estamos tomando conciencia que están en movimiento constante y por lo tanto podemos dirigir esta energía de amor, dentro de la verdad de quien realmente somos para aceptar que merecemos todo lo bueno que está disponible siempre, y la manera más sencilla de que nuestra conciencia de merecimiento se traduzca en abundancia y prosperidad, es actuar con coherencia sincronizando nuestros pensamientos, palabras emociones y acciones.

Tomar conciencia de merecerlo todo nos abre la puerta a manifestar lo que deseamos que se manifieste en la vida, ya sea prosperidad financiera, bienestar emocional o cualquier cosa que desees y esto se dará en la medida de la intensidad en que se crea que se merece porque es un derecho divino desde el nacimiento, así que si vas a desear hacer algo siempre hazlo desde el corazón.