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Uno de los retos de esta era es el desarrollo de la paciencia, y este se complica cada vez más ya que el tener al alcance de nuestras manos prácticamente todo en un simple toque de un botón hace que la paciencia no tenga injerencia en esta dinámica y es por eso que las nuevas generaciones quieren todo inmediatamente y cualquier contratiempo los desestabiliza.

La palabra paciencia, incluye 2 palabras, que son Paz y Ciencia, y es una invitación a observar detrás de cada situación lo que sucede en realidad, desde un estado de Paz intentando obtener información confiable que de claridad, de tal manera que se permita otorgar el tiempo necesario para resolverla o entenderla.

Lo contrario a la paciencia es la desesperación y este es un estado emocional en el cual no se encuentra alguna solución, aparece la impotencia, y es el inicio de un cocktail de emociones destructivas que llevan a la persona a tomar acciones contrarias a su bienestar físico y emocional, y es precisamente por eso que hay que desarrollar la paciencia observando el sinfín de posibilidades en cada situación.

Es importante desarrollar esta virtud y tenerla presente en nuestra vida ya que todo tiene un tiempo, los proyectos, los horarios de trabajo, los descansos, las comidas y si nos ponemos a enumerar hasta la vida misma tiene su propio tiempo que incluye el aprendizaje y este se da después de pasar por diferentes situaciones y en algunos casos no tan agradables, sin embargo la experiencia si se vive con paciencia suele ser enriquecedora.

Para iniciar a desarrollar la paciencia tenemos que saber primero que situaciones detonan la impaciencia, quizá una persona, en qué lugar, que horario etc. Esto con el fin de poder identificar las causas exactas que te llevan a este estado, de lo contrario estarás queriendo poner un remedio en el agua.

En cualquiera de estas situaciones hay un pensamiento detrás que es el detonante de este estado, y como todos los pensamientos generan interpretación personal, por lo general desvirtuamos el contenido inicial y real del mismo, adquiriendo un tinte basado en las situaciones que se vive, así que hacer consiente el pensamiento que desencadena este desorden nos ayuda para poder corregirlo, llevándolo a tener contacto con la realidad y no con la imaginación que de por si es muy vasta.

Si no tienes paciencia para esperar, puedes recurrir a la meditación Mindfulness que a través de observar lo que sucede a tu alrededor estarás distrayendo la mente del tiempo y aprenderás a disfrutar más de los momentos que te da la vida, en vez de enojarte por unos minutos de retraso porque al fin ya utilizaste el tempo en algo productivo.

Si te desesperas por el exceso de trabajo puedes hacer un plan de acción en el cual estarás dando prioridad a o más importante y atendiendo después lo demás , en tiempo y ordenadamente, de igual maneras si te desespera la desorganización de la casa, ya que puedes establecer acuerdos con los demás integrantes de la familia donde cada uno tendrá cierta responsabilidad y compromiso al cuidado y bienestar común, es por eso que saber cuáles son los momentos del día en el que no se tiene paciencia te llevará a establecer un plan de acción contando con todo tu intelecto tanto en la planeación como en la ejecución de tal manera que disfrutarás más la vida.

Tener paciencia siempre nos será útil además de los casos antes mencionados donde facilita el tiempo y hace de este una oportunidad, también la podemos enfocar en la capacidad de esperar los tiempos perfectos para que una situación se de, y este va desde esperar en una fila para comprar un helado hasta obtener el puesto que deseamos o la pareja con la que compartiremos la vida, que tus pensamientos estén encaminados a la esperanza de que esto que esperas llegará.

“La paciencia es la fuerza que tu mente emplea para decirle a tu cuerpo que todo llegará”